Según pudo saber A24.com el Presidente recibió señales positivas de Batakis: el FMI otorgará un “waiver” (perdón) para flexibilizar las metas del acuerdo con el organismo, que la Argentina incumplirá. Pero tomó nota de que Georgieva le pidió a la ministra que avance en el ajuste fiscal. De todos modos, esa flexibilización de las metas se confirmaría a fin de año tras la revisión anual del staff del FMI.

«Lo de Massa está muy bien», dicen en el albertismo

En medio de eso, altas fuentes oficiales aseguraron a A24.com que “lo de Massa está muy bien, cada vez mejor”. En buen romance, quisieron transmitir que su posible ingreso al gabinete cada vez es una posibilidad más cierta.

Desde el kirchnerismo hicieron saber que el diputado Máximo Kirchner y su entorno tienen excelente predisposición al ingreso de Massa al Poder Ejecutivo, aunque dejaron trascender que la vicepresidenta Cristina Kirchner no se pronunció. “Nadie sabe qué piensa ella, pero el kirchnerismo está de acuerdo”, señaló un funcionario que milita en el Instituto Patria.

Alberto Fernández estuvo toda la jornada pendiente del encuentro de Batakis con Georgieva y las autoridades del Tesoro de los Estados Unidos. La agenda del gabinete se redujo este lunes a la mínima expresión, a la espera de resultados de esa cumbre en Washington. Se dividió la actividad entre Olivos y la Casa Rosada.

El FMI flexibilizará las metas, pero pide avanzar en el ajuste

La evaluación general del presidente, tras haber hablado con Batakis, es que el FMI concederá una flexibilización de las metas fiscales, monetarias y de reservas que la Argentina no cumplirá.

Esa también es la opinión de expertos norteamericanos que descuentan que el FMI tiene intención de conceder un “waiver” a la Argentina que es su principal acreedor. Sin embargo, también fue muy claro el pedido de Georgieva a Batakis para que avance con las medidas de recorte del gasto.

La directora del FMI lo puso en palabras diplomáticas en su cuenta de Twitter, pero su referencia fue clara. “Damos la bienvenida a sus esfuerzos iniciales para fortalecer la sostenibilidad fiscal y acordamos la importancia de la implementación decisiva del programa para abordar los desafíos económicos y sociales de #Argentina”, escribió.

La referencia a “otra productiva reunión con la ministro @sbatakis” hay que leerla como una mera formalidad. Quienes saben leer entrelíneas señalan que el FMI le concederá un “waiver” (perdón) al gobierno argentino, a cambio de un compromiso de bajar el gasto, y a la espera de que transcurra el mandato de Alberto Fernández y llegue el próximo gobierno.

De todos modos, el «perdón» no se producirá en lo inmediato. Esas decisiones requieren de una discusión interna del directorio y de los países miembros, y se produciría recién a fin de año cuando el organismo evalúa el desempeño de las metas anuales.

Sin salida, Batakis promete ajustarse el cinturón del gasto

Como se recordará, las metas del acuerdo de facilidades extendidas con el FMI que firmó el ex ministro de Economía, Martín Guzmán, consistían en alcanzar un déficit de 2,5% del PBI para 2022, una emisión monetaria de 1% en 2022, y una acumulación de reservas de 5800 millones de dólares. De ese modo, se establecía un cronograma de devolución del crédito de 45.000 millones de dólares contraído por el gobierno de Mauricio Macri que tiene plazos hasta el año 2034.

Tal como anticipó A24.com, Batakis le confío a los gobernadores, intendentes y ministros que no podrá cumplir las metas anuales del FMI. El cupo de emisión está ya casi cubierto y el gasto público está a punto de sobrepasar la meta y aún faltan pagos de importaciones de gas de julio y agosto, que implican un salto en el uso de dólares y de erogaciones.

Batakis planteó también ayer ante Georgieva que sólo en septiembre logrará algo de oxígeno y que el mayor gasto obedece al salto de los precios internacionales del gas debido a la guerra Rusia-Ucrania. La guerra sirve para justificarlo.

El comunicado de Economía no dio pistas de la charla

El comunicado del Ministerio de Economía por el encuentro Batakis-Georgieva fue escueto en información. “En una extensa reunión con el FMI, las autoridades del organismo multilateral mostraron su interés por conocer de primera mano la situación macroeconómica argentina, en medio del actual contexto global derivado del conflicto bélico en Ucrania e intercambiaron visiones sobre los desafíos económicos y sociales de la Argentina”, señaló el parte de Economía.

En ese mismo parte, se informó que Batakis se reunió con la directora del FMI, autoridades del Tesoro de los EE.UU., y con el director de Operaciones del Banco Mundial, Axel van Trotsenburg, “quien le confirmó la decisión del organismo de aprobar un nuevo préstamo para la Argentina por U$D 200 millones”.

Si ingresa Massa al gabinete, Manzur podría ser canciller

En tanto, volvió a analizarse en el entorno de Alberto Fernández la posibilidad de que Massa se incorpore como jefe de Gabinete o como jefe de Gabinete o superministro de Economía. En ese escenario, Juan Manzur podría ser designado canciller y Santiago Cafiero volvería a la Casa Rosada, tal vez como secretario general, en lugar de Julio Vitobello, o como funcionario de confianza de Fernández.

“Es la última bala de plata para evitar escenarios apocalípticos”, señaló un funcionario a A24.com. Sin embargo, reconoció que en contra de esa posibilidad juega el hecho de que esta salida ha sido demasiado conversada y Massa cayó en un desgaste por su permanente postulación que no se concreta.

En el entorno del Presidente causaron profundo malestar las declaraciones de propios y extraños que refieren a una inestabilidad institucional. Tanto el líder del Movimiento de Trabajadores Excluidos, Juan Grabois, como el ex canciller Carlos Ruckauf y el ex jefe de la SIDE, Miguel Angel Toma, vinculados a Miguel Pichetto, del Peronismo Republicano, plantearon salidas que ponen en extrema debilidad al presidente.

Grabois amenazó con derramamiento de sangre y saqueos. Ruckauf y Toma enarbolaron la idea de un adelantamiento de las elecciones presidenciales para marzo de 2023. La llegada de Massa podría fortalecer políticamente a Fernández.

El dólar blue le dio un respiro a Alberto Fernández

Sin embargo, este lunes el mercado cambiario le dio un respiro al Presidente –el dólar blue bajó 20 pesos y quedó en 322 pesos, aunque el oficial sigue su paulatino aumento, a 137- y se calmaron las versiones de crisis institucional. Pese a ello, siguió en el centro de los rumores el posible desembarco de Massa al corazón del Poder Ejecutivo.

“Massa tiene el OK del kirchnerismo, pero no se sabe si Cristina Kirchner lo banca”, dijo un funcionario de estrecha relación con La Cámpora y el Instituto Patria. “El ala kirchnerista tiene buena relación con Massa. No verían mal que sea jefe de gabinete o ministro de Economía ampliado, no pondría objeción a eso”, dijo la fuente a A24.com.

“¿Qué piensa Cristina? No se sabe. Pero Massa tiene buenas relaciones con Máximo Kirchner y todo el mundo cristinista. Es una idea bastante avanzada. Aunque en este gobierno se traba todo, hay muchos avances en ese sentido”, se atajó.

En el albertismo también lo miran bien, pero Alberto no decide

Del lado albertista, aseguraron a A24.com que “todo ese tema de Massa avanza y sigue muy bien”. Existen algunos funcionarios cercanos a Alberto Fernández –Julio Vitobello, Juan Manuel Olmos y Vilma Ibarra- que miran con buenos ojos la figura de Massa para dotar al presidente de apoyo sólido frente a los continuos embates del kirchnerismo duro y de la vicepresidenta.

A la par de esas versiones también crecen las posibilidades de que el presidente genere medidas de incentivos para que el sector agropecuario liquide las divisas de las exportaciones de soja. Si bien el Presidente exhortó al sector a liquidar 20.000 millones de dólares en un tono desafiante y belicoso, podría generar una medida de incentivo.

El diputado Marcelo Casaretto, de Entre Ríos, cercano al gobernador Gustavo Bordet, se inclinó por adoptar «medidas de incentivos para que el campo liquide las exportaciones de soja y no políticas de mano dura». En el gabinete aseguraron a A24.com que “algunas medidas tienen que salir, pero no está definido cuáles”. En ese sentido, aseguraron que el ministro de Agroindustria, Julián Domínguez, tiene todo preparado para el caso de que haya que implementarla.