La posible salida de Guzmán sería vista como el triunfo político de la vicepresidenta Cristina Kirchner, que volvió a presionar por la salida del ministro. Ayer mandó el mensaje mediante el ministro bonaerense de Desarrollo Humano, Andrés Larroque, de La Cámpora, que sentenció: “La fase moderada está agotada”. Larroque es vocero de la vicepresidenta.

Cómo compensar un triunfo de Cristina Kirchner por la cabeza de Guzmán

En el caso de tener que entregar la cabeza de Guzmán, el Presidente pensó para compensar esa pérdida en ofrecerle al actual ministro el manejo de la Secretaría de Energía, para desplazar a Darío Martínez, más cercano a la vice. Sería diente por diente. Pero las fuentes consultadas señalaron a A24.com que «ese cargo no le interesa» al economista de la Universidad de Columbia. «No sabe de energía», señalan.

¿Massa puede ser jefe de Gabinete? “Es muy posible que Massa ocupe un rol importante en el futuro cercano”, señalaron a A24.com fuentes del albertismo puro. Massa también presiona en contra de Guzmán.

En ese caso, el presidente de la Cámara de Diputados debería renunciar a ese cargo legislativo y el Frente de Todos debería acordar un sucesor. Massa presume que podría posicionarse para su candidatura presidencial de 2023 si logra revertir la crisis política, económica, energética, inflacionaria, cambiaria y monetaria. La herencia de Guzmán y Alberto.

Massa solo aceptaría desembarcar si Alberto Fernández le permite la conducción de todo el manejo del gabinete económico en forma unificada y sin fisuras internas. “El cambio tiene que ser estructural y el manejo de la economía debe estar unificado en una sola línea política”, aseguran los allegados a Massa.

En ese caso, el actual jefe de Gabinete, Juan Manzur, debería volver a la gobernación de Tucumán.

¿Por qué se prevé un fin de semana turbulento?

En este escenario, Alberto Fernández y la vicepresidenta Cristina Kirchner se sacarán chispas el fin de semana. El Presidente hablará como único orador este viernes a las 17.30 en la CGT para recordar la muerte de Juan Domingo Perón. Y Cristina Kirchner lo hará el sábado en Ensenada por la misma efemérides. Perón tendrá dos homenajes enfrentados.

Desde el kirchnerismo admiten que la vicepresidenta comenzará a emitir cada 15 días discursos epistolares de fuerte distanciamiento del gobierno de Alberto Fernández. Ensanchará la “grieta” para poder posicionarse para 2023.

Cada uno se posiciona como puede. El clima de descomposición y de turbulencia de la última semana aceleró esta hipótesis de cambios cercanos: 23 provincias sin gasoil, bloqueos en todas las rutas, paro del campo el 13 de julio, disparada del dólar y del riesgo país, pérdida de los bonos, reclamo continuo de los piqueteros, inflación que no cede y empresas levantadas por el cepo a las importaciones.

El único consuelo fue la recuperación de reservas producto de las restricciones a la compra de dólares del Banco Central para los importadores. Un torniquete artificial.

Todos esperan ahora al 14 de julio como índice determinante

El índice de inflación de junio del Indec se conocerá el 14 de julio. Ahora esa fecha está marcada en rojo. “La inflación camina a un 5% de piso para junio y si supera el 5,1% de mayo Guzmán comenzará su tiempo de descuento, no se podrá sostener por mucho tiempo, tendrá que dar sus explicaciones”, señalan en un ministerio de la Casa Rosada.

Como siempre en estos casos, el Presidente lo respaldó ayer y le echó la culpa de las versiones a los periodistas. Pero son sus funcionarios quienes lo hacen trascender. «Todos esperan qué dirá Cristina la próxima vez», señalan.

Si renuncia Guzmán, Alberto Fernández podrá encarar una profunda reforma del gabinete para camuflar la derrota y procurar sostener su gobierno. “Un ministro que se menciona es Alvarez Agis, que dijo que tomar deuda es como tomar falopa, primero es rica y después te mata”, señalan risueñamente en la Casa Rosada.

Alvarez Agis fue viceministro de Economía en la gestión de Axel Kicillof durante el segundo gobierno de Cristina Kirchner. En teoría tendría el visto bueno de la Doctora y de La Cámpora, dicen en la organización K.

Martín Redrado, más alineado con Massa que Alvarez Agis

Si Massa fuera jefe de Gabinete, el ministro más probable es Martín Redrado, que está más alineado con Massa que Alvarez Agis, y que mantuvo reuniones recientes con Cristina Kirchner y con Massa, además de que difundió un plan económico para la crisis. Cumpliría la premisa de unificar la cartera en la línea massista.

Los cambios se vislumbran, en caso de concretarse, para agosto próximo. Este cronograma permitiría al Gobierno tener una «luna de miel» hasta la llegada en noviembre próximo del Mundial de Fútbol Qatar 2022 y aprovechar así la distracción colectiva para hacer cambios. De la mano de un posible triunfo de la selección argentina de Lionel Scaloni, buscará revertir el mal humor social.

El sueño dorado del oficialismo consiste en que luego de un hipotético título mundial de la “scaloneta” se pueda poner en marcha el Plan Previaje 3 para lograr una temporada turística local de muchísima actividad económica que haga recuperar algunos signos vitales de la economía.

Cómo se perfilan las PASO para Alberto y para Cristina

Messi y el Previaje, están en el centro de las oraciones del Frente de Todos para encarar el año electoral de 2023. Alberto Fernández ratificó la idea de competir en las PASO. Sería contra Cristina Kirchner o contra un candidato de ella. Pero en el kirchnerismo aseguran que “no están dadas las condiciones para una PASO” y consideran que es “mejor un candidato de consenso”.

Los que están en carrera, en ese caso, son Massa, Cristina Kirchner, el ministro de Desarrollo Productivo, Daniel Scioli, o los gobernadores Sergio Uñac (San Juan) o Jorge Capitanich (Chaco). Ninguno sobrepasa los 20 puntos de imagen positiva y según la mayoría de las encuestas el Frente de Todos perdería contra la oposición. Son los primeros dibujos del mapa electoral.

Precisamente ese mal humor social es lo que el gobierno de Alberto Fernández apunta a superar con los posibles cambios dirigidos a revertir las expectativas negativas.

El protagonismo de Massa aceleró todas las versiones

El protagonismo que tomó Massa en los últimos días aceleró todas las versiones. El Presidente lo llevó a los dos viajes recientes para participar de las cumbres de las Américas, en Los Angeles, y del G-7, en Münich. El jefe del Frente Renovador anunció que liderará un congreso de su partido que le pedirá reformas profundas en el Gobierno y logró designar a Guillermo Michel en la Aduana con la posibilidad de escalar hasta la AFIP.

Massa participó de reuniones del jefe del Estado en Münich donde se enteró del clima de guerra entre Rusia y Ucrania, y de cómo los líderes mundiales sostienen que habrá guerra por mucho tiempo y se preparan para lo peor.

“Lo de Massa es posible en jefatura de Gabinete, porque amagó con dar un portazo en la coalición si no le daban bola y Alberto hará lo imposible para retenerlo, sobretodo para compensarlo por la designación de su adversario Daniel Scioli”, señalaron a A24.com en el albertismo. Si llega al Poder Ejecutivo, coinciden, será para un cargo importante y no ministerio.

El kirchnerismo también aprieta el acelerador

Massa es un detractor de Guzmán. Pero en las últimas horas fue el kirchnerismo a ultranza el que apretó el acelerador. Larroque preparó el terreno para un mal resultado de la inflación de junio y apretó a fondo el acelerador. Consideró que “la fase moderada está agotada” y dijo que Cristina Kirchner es la única que puede “recuperar la esperanza”. La instaló como candidata en 2023.

Pero no fue el único que atacó a Guzmán. El ministro de Seguridad bonaerense, Sergio Berni, pidió la renuncia del ministro y dijo: «Estamos perdiendo por goleada». Berni no habla con Cristina Kirchner pero la interpreta.

La gran incógnita en el Gobierno es cómo se transitarán las próximas horas. “Hay un declaracionismo que no es nada bueno y que marca una descomposición. El kirchnerismo es obvio que está trabajando otro formato para 2023 y no se hace cargo de la gestión, pero tampoco pega el portazo, no se van…”, dicen en la Casa Rosada. Se abrazan a los cargos y las cajas pero critican, dicho en buen romance. Alberto Fernández ordenó no contestar.

Alberto no criticará a Cristina en la CGT, pero defenderá la gestión. La mayoría de los dirigentes sindicales no querían la foto con Alberto Fernández pero Héctor Daer lo impuso.

En cambio, sí se espera que Cristina Krichner diga lo suyo el sábado en Ensenada. Sería una ratificación de las palabras de Larroque que tiene la virtud de anticiparse a la jefa.