Massa levanta la «agenda positiva», Cristina la «negativa», mientras Alberto perdió la iniciativa política

- Publicidad-

El Presidente sólo se reserva las «malas noticias». Es el peor escenario para un jefe político. El presidente Albero Fernández perdió la iniciativa. No sólo no puede dar buenas noticias económicas ni sanitarias. En la coalición de gobierno, el Frente de Todos, la iniciativa la tienen otros, sus socios. La vicepresidenta Cristina Kirchner comanda la agenda negativa, con un ataque sobre el Poder Judicial y la subordinación del jefe del Estado. Y el presidente de la Cámara de Diputados, Sergio Massa, tomó la iniciativa política con una agenda positiva de “alivio fiscal” para la clase media, con la eliminación del impuesto a las ganancias para los trabajadores que ganan menos de 150 mil pesos mensuales.

En las usinas de comunicación del Presidente los funcionarios encargados de presentarlo en sociedad comenzaron a buscar elementos para que Alberto Fernández recupere la iniciativa propia, al menos en materia mediática. Pero no está resultando sencillo. No sólo la ex presidenta le impuso la agenda judicial, sino que el Presidente debió echar además a la ministra de Justicia, su amiga y socia Marcela Losardo, lo cual lo debilitó aún más, porque todos saben que era tropa propia y fue corrida por CFK.

Peor aún, Alberto no pudo decidir el nombre del reemplazante porque ahora debe resolver las internas del FDT y acertar con la elección para satisfacer el objetivo de la Doctora: resolver la situación de las causas judiciales de ella y de su familia antes de que comience la campaña electoral. ¿Podrá un ministro de Justicia garantizarle ese objetivo? Peor pérdida de la iniciativa política que la de un Presidente atado a las necesidades judiciales de su vice no se registra en la historia nacional.

Especialmente si se tiene en cuenta el historial de cambios de funcionarios de primera línea del propio gobierno de Alberto Fernández. En todos intervino el kirchnerismo, tanto en la caída como en el reemplazo:

  • 29 de abril de 2020: Cristina provocó la renuncia del titular de la Anses, Alejandro Vanoli, y colocó a la camporista Fernanda Raverta.
  • 13 de noviembre, logró la renuncia de María Eugenia Bielsa al ministerio de Hábitat y puso a Jorge Ferraresi, intendente ultra K de Avellaneda.
  • 20 de enero de 2021: renunció Guillermo Nielsen a la presidencia de YPF por diferencias con el CEO Sergio Affronti (Cristina Kirchner). Fue reemplazado por el diputado ultra K Pablo González de Santa Cruz
  • 19 de febrero, el periodista K Horacio Verbitsky provocó la salida del ministro de Salud, Ginés González García, por las Vacunas VIP, reemplazado por su segunda, Carla Vizzotti, mejor posicionada con el kirchnerismo.
  • 8 de marzo, Alberto confirmó que Losardo no puede continuar como ministra.

En la noche del lunes 8 de marzo, muchos funcionarios quedaron perplejos por las declaraciones de Alberto Fernández, que anunció que Losardo “está agobiada” pero que se le está “buscando un reemplazante” porque “se necesita otra actitud”. Era una manera de tranquilizar a Cristina: “Nunca vimos una cosa igual. Nunca un Presidente anunció la renuncia de un ministro y lo dejó en el cargo hasta encontrar su reemplazante, como si aún no tuviera el nombre in pectore. Siempre se anuncia el recambio cuando ya está le reemplazante”. Todavía el miércoles 10 no estaba confirmado el sucesor de Losardo. Insólito. Se debe poner de acuerdo con el Instituto Patria y el comando general de Uruguay y Juncal (donde vive Cristina).

Los nombres en danza eran dos: Martín Soria, diputado peronista de Rio Negro, ahora kirchnerista, y Juan Martín Mena, viceministro de Losardo, la mano derecha en las operaciones judiciales de Cristina Kirchner. El ascenso de Mena resultaría una rendición muy evidente de Alberto a las exigencias de Cristina. No puede desnudar semejante debilidad si quiere, al menos, mantener ciertas formas.

Soria aparece como el candidato preferido del Presidente por estas horas. Pero resulta altamente inquietante que todavía no lo haya podido confirmar: una muestra de que la iniciativa de los temas sensibles está, en efecto, en Juncal y Uruguay.

Quedó casi descartado el diputado massista Ramiro Gutiérrez: sostiene posturas contrarias al garantismo del kirchnerismo zaffaroniano. Además, responde a Sergio Massa, que es el socio minoritario de la coalición gobernante. Por otra parte, a Massa no le interesa en lo más mínimo participar de la agenda negativa de Cristina Kirchner, la que está llamada a ser “el” factor de pérdida de votos moderados del centro.

“Esa no es la agenda de la gente ni de Sergio y nosotros tenemos que apuntar a ganar las elecciones este año. La gente espera mejoras económicas”, dicen cerca de Massa, donde levantan la agenda positiva de la reactivación vía la colocación de dinero en el bolsillo de la gente. Este es un mal momento para el Frente de Todos, pero un buen momento para Massa con su agenda cercana a la clase media.

Massa se reserva el papel de inspirador del alivio fiscal. Y desestimará en Diputados, donde es presidente, la agenda judicial. Su excusa es la de siempre: no están los números para sancionar esos proyectos. ¿Se viene un nuevo choque de planetas en el Frente de Todos entre Cristina y Massa? El kirchnerismo acepta que levante la bandera del alivio fiscal, pero está por verse si tolerará demoras en la reforma judicial.

Massa sostiene la misma postura de Losardo: no cree ni en la Comisión Bicameral para controlar y perseguir jueces, porque considera que viola la Constitución; ni le gusta la creación del Tribunal Intermedio de apelaciones extraordinarias, paralelo a la Corte; ni promueve la eliminación del artículo 280 del Código de Procedimientos Civil y Comercial que le permite a la Corte rechazar recursos extraordinarios; ni impulsa la reforma judicial, ni mucho menos la Ley de Ministerio Público; ni en la reforma del Consejo de la Magistratura, ni los juicios por jurados para delitos federales graves.

Massa no acepta esas urgencias de la agenda negativa y levantará la de las buenas noticias económicas. Ayer dijo que la economía crecerá el 7 por ciento, que el acuerdo con el FMI será este año (aunque Cristina impuso que será después de las elecciones) y cree que allí está el resquicio para ganar las elecciones; todo depende de cómo sienta la gente el alivio fiscal y como llegue el dinero del crecimiento a los bolsillos.

Por su parte, Alberto Fernández no encuentra una bandera positiva para levantar y le cede a Massa ese papel, que prepara proyectos para mejorar la situación de los monotributistas y de los autónomos.

Si Massa y Losardo rechazan de plano el avance de Cristina sobre el Poder Judicial, que Alberto debe acatar, muchos votantes del Frente de Todos que acompañaron a Alberto Fernández porque se vistió de candidato moderado en 2019 podrían también enojarse con esa agenda negativa. Si dirigentes moderados, la rechazan, los votantes también: un 10/12 % de los votos del FDT venía de votantes de Massa que querían desalojar a Mauricio Macri, pero con un gobierno peronista dialoguista (sin Cristina) y ahora se desencantan por el protagonismo de la Jefa y la radicalización de Alberto.

Massa considera que se puede volver a seducirlos con su agenda económica. La división del trabajo en el FDT está cada vez más marcada. Cada uno le habla a su electorado, dicen en el Gobierno. Cristina le habla a los radicalizados del kirchnerismo y al peronismo de izquierda; Massa a la clase media moderada y Alberto le habla a Cristina y a Massa. Sin iniciativa política, sin epopeya vacunatoria, sin asado en la parrilla ni la heladera llena, con la pandemia sin resolver, el Presidente cedió la iniciativa a sus socios y se quedó con el papel de presentador de las malas noticias.

Últimas noticias

Ganar el Mundial y un «verano exitoso»: la receta del Gobierno para capear la crisis y llegar a 2023

Buscan superar las malas noticias. En la Casa Rosada se resignaron a no poder torcer las expectativas económicas; procuran aprovechar...

En la crisis del Frente de Todos, Massa gana espacios en la AFIP, el entorno del Presidente y en el Frente Renovador

El presidente de la Cámara de Diputados quiere condicionar a Alberto Fernández; el desembarco de Michel en la Aduana...

Avión varado: las fuerzas de seguridad en alerta por posibles «objetivos humanos» del terrorismo iraní

Un ex funcionario de Seguridad advirtió que hay más alertas de posibles atentados que el Ministerio custodia. El silencio...

El avión iraní: Estados Unidos e Israel quieren determinar si hubo una operación de inteligencia y temen intentos de atentados

Los dos países expresaron satisfacción por la reacción de las fuerzas de seguridad, pero señalaron su preocupación; sospechan que...

En medio de los conflictos del avión y los mercados, Alberto Fernández buscó oxígeno con anuncios menores

El Presidente analiza medidas para frenar el dólar y la caída de los bonos, mientras busca recomponerse del ingreso...

«Sepa el Senado votar», el pedido de más de 20 asociaciones civiles para aprobar la Boleta Unica electoral

Luego de la aprobación del sistema de la Boleta Unica de Papel en la Cámara de Diputados, la vicepresidenta...
- Publicidad -

Debe leer

- Publicidad-

También podría gustarteRELACIONADO
Recomendado para usted