Donda desnuda el nudo del problema: discriminación, informalidad y plan social, sin trabajo digno

- Publicidad-

Como las almejas, se entierra con la lengua. La directora del Inadi, organismo contra la discriminación, Victoria Donda, desnudó en 36 segundos el problema de fondo de la dirigencia política argentina: transformó su relación laboral con su empleada doméstica es el símbolo del desprecio de algunos dirigentes políticos por la formalidad laboral y la vocación por transformar a trabajadores dignos en meros beneficiarios de planes sociales esclavos del Estado. Por su actitud, ya debería haber renunciado pero el gobierno de Alberto Fernández la respaldó.

Ese conflicto forma parte del nudo gordiano de la economía argentina: cada vez más trabajadores se quedan estancados en la informalidad, porque sus empleadores no pagan aportes ni cargas sociales y desfinancian al sistema previsional. Esa es una parte del problema. Del la otra punta, existen cada vez más beneficiarios de planes sociales o empleados del Estado que incrementan el gasto público.

De un lado, menos ingresos para el Estado y para la seguridad social. Del otro más gasto público. En el medio, se produce un déficit fiscal que sólo se puede financiar con deuda pública, emisión monetaria o más impuestos para los contribuyentes. No para Donda, precisamente…

Hoy el 62% del presupuesto nacional se invierte en asignaciones sociales, las que incluyen jubilaciones, asignaciones universales por hijo (AUH), pensiones contributivas y por invalidez, planes sociales y otros beneficios para los sectores de menores recursos. Pero lo primero que se le ocurre a un dirigente político, como Donda, cuando no puede o no quiere dar trabajo, es otorgar un plan social con dinero público. Es decir con los impuestos que pagamos todos.

Después, se pregunta el Presidente “por qué en la Argentina pagamos la carne como la paga un alemán”. La respuesta está a la vista. Porque en la Argentina, los productores de carne, maíz o trigo, tienen que dejar el 60% de sus ingresos anuales en impuestos nacionales, provinciales, municipales y aportes patronales, además del impuesto inflacionario, para que Donda les pueda ofrecer a sus empleados privados un trabajo como empleado público o como planero, en lugar de compensarlas de su bolsillo.

Allí esta el nudo del problema: tenemos funcionarios que son vividores del “Estado presente”. Punto. No se les puede encontrar un gramo de austeridad, aunque más no sea por decoro, vergüenza o para poder disimular.

En esa simple confesión de la vida doméstica, mediante un audio de whatsapp de 36 segundos, la funcionaria del Instituto Nacional contra la Discriminación (Inadi) reveló que en su vida privada no tiene ningún tapujo en discriminar a una trabajadora del servicio doméstico que trabaja para ella y para su familia hace años. La peor discriminación es no reconocerle un sueldo digno ni formal a un trabajador.

Pese a que su sueldo como funcionaria sobrepasa ampliamente el ingreso medio de la clase media alta, y no precisamente por sus méritos y su preparación para el cargo, Donda le pagaba desde 2016 a su empleada doméstica exactamente 5000 pesos y nunca le aumentó ese haber.

Parece un contrasentido de la causa que enarbola las banderas del campo nacional y popular. Nunca le aumentó desde entonces. La inflación se incrementó 40% en 2016; 24,8% en 2017; 47,6% en 2018; 53,8% en 2019, y superará el 30% en 2020. Pero Donda le mantuvo inalterables sus 5000 pesos.

La funcionaria dio un argumento ridículo frente al periodista kirchnerista Pablo Duggan en C5N, al que se le notaba la vergüenza ajena en su rostro, pero no podía decir nada. “El sueldo era el mismo desde 2016, pero ella trabajaba cada vez menos horas por sus problemas de salud”, dijo Donda, balbuceante como quien sabe que está diciendo un disparate pero no tiene más remedio que decirlo.

Desde el principio Duggan dijo “hay un par de cosas que no terminan de quedar claras”. En realidad todo quedó muy oscuro. Demasiado.

La empleada doméstica, Arminda Banda Oxa, denunció penal y laboralmente a Donda por haberla hecho trabajar en la informalidad, haberla blanqueado sólo hace cuatro años, no pagarle durante la pandemia, y por no haberle aumentado sus haberes y haberle ofrecido como compensación inscribirse en un plan social del Estado para saldar la deuda. La discriminación que comete Donda consiste en pretender transformar a una trabajadora doméstica en una beneficiaria de planes sociales.

Osvaldo Barsanti, abogado de la empleada, lo explicó de esta manera: “Arminda tiene 62 años, es de origen boliviano y hace 14 o 15 años que trabajaba con Victoria Donda, la titular del INADI. De esos 14 años,10 estuvo totalmente en negro y los últimos tres o cuatro años estuvo parcialmente registrada, es decir que estaba registrada con un salario menor al que correspondía”.

En declaraciones a Radio Rivadavia, el abogado continuó: “Cuando empezó a analizar la posibilidad de jubilarse, inició una charla informal con Victoria (Donda) por las deficiencias registrales y porque durante la pandemia Victoria no se hizo cargo de los salarios, como establecía el Gobierno nacional. Victoria no le pagó, pero ante los reclamos le pagó en cuentagotas, y luego le contestó con ofrecimiento de planes o contrataciones en el INADI, a cambio de su renuncia, es decir, no hacerse cargo de sus obligaciones como empleadora sino trasladarle ese costo al Estado nacional”.

En su audio, Donda desnudó que le interesaba mucho más no seguir pagándole a su empleada particular, que darle dignidad como persona en relación a su trabajo, empoderamiento como mujer, y oportunidades de ascenso social. Y para ese objetivo nada mejor que recurrir a su poder político para entregarle planes sociales del Estado con el dinero de los impuestos de los argentinos.

Pero Donda demostró en forma elocuente, durante la pandemia, que pese a que no quiere aumentarle el salario a su empleada doméstica, está dispuesta a dar la vida para preservar los sueldos privilegiados de los ministros o funcionarios públicos.

En otra intervención deplorable Donda, esta vez por televisión, defendió frente a Flavio Mendoza la decisión del Gobierno de no recortar los sueldos de los funcionarios durante la cuarentena mientras el país sufría la debacle económica.

Donda dijo en esa discusión que ella prefería que el ministro de Salud, Ginés Gonzalez García, tuviera un sueldo más alto aún porque quisiera que pudiera trabajar más horas. En este caso, Donda cometió una discriminación positiva: los funcionarios tienen que ganar más según ella porque nos salvan la vida, como si no hubieran sido elegidos para ello, algo que cada vez les sale peor, dicho sea de paso.

Tal vez sus asesores en comunicación no se dan cuenta que las argumentaciones que ella considera geniales, poniendo cara de buena pedagoga, son decididamente impresentables para sostener sus mentiras. Mala polemista si las hay.

Eso se demostró también este año cuando en su calidad de titular del Inadi agredió a la dirigente Cynthia Hotton al acusarla de defender la postura en favor de la vida y en contra del aborto por un “fanatismo religioso”.

Peor acto de discriminación de una funcionaria hacia un ciudadano no puede haber: acusar de fanatismo religioso a alguien por pensar diferente, cuando en realidad Hotton nunca había esgrimido argumentos religiosos, sino científicos, jurídicos, humanos y políticos. Pero Donda trató a Hotton como si fuera una fundamentalista decidida a inmolarse por un Dios en el cual ella no cree.

Durante su primer año de gestión, Donda no ha hecho otra cosa que discriminar y generarles perjuicios económicos al Estado. En cualquier país serio del mundo, Donda ya tendría que haber renunciado.

Últimas noticias

El Estado tiene 3,8 millones de beneficiarios de planes sociales que podrían recibir capacitación laboral

Sin embargo, no hay formación para los nuevos oficios del sector privado. Esos planes sociales cuestan hoy $479.826 millones,...

Tras la caida de Lorenzetti, el Gobierno celebra que Rosatti presida la Corte para bloquear a Rosenkrantz

Alberto Fernández quería a Lorenzetti, pero Rosatti es el mal menor al lado de Rosenkrantz. El Gobierno tiene causas...

Duhalde denunció que Zannini no aceptó denunciar ante los EE.UU. la ilegitimidad de la deuda de la dictadura

El ex presidente Eduardo Duhalde denunció que en 2020 le hizo llegar al procurador del Tesoro, Carlos Zannini, la...

Gastón Vigo lidera el proyecto Akamasoa Argentina y confirma el cambio de los pobres cuando aprenden un oficio

De Madagascar a la Argentina, la obra del padre Pedro Opeka se replica en la ciudad de Lima, en...

Juan Guido presentó a Buenos Aires Tech Cluster, que trabaja para que “el primer trabajo pueda ser en la tecnología”

La clave es cambiar la percepción de que los trabajos para sectores vulnerables sólo pueden ser manuales.  El presidente de...

Emotivo apoyo de Juan Vacarín, detenido en San Martín, en apoyo por el proyecto de la cultura del trabajo

Desde la Unidad 48, adhiere al Movimiento por los Valores de la Argentina. Juan "Cubo" Vacarín, detenido por robo...
- Publicidad -

Debe leer

- Publicidad-

También podría gustarteRELACIONADO
Recomendado para usted